El Labrador Retriever, desciende del Terranova. Es una raza popular por su excepcional afabilidad, gentileza, inteligencia, energía y bondad lo que hace que sean generalmente considerados como buenos compañeros para personas de todas las edades, así como también fiables perros trabajadores.
El labrador es una de las razas caninas más dependientes, obedientes y talentosas que existen. Tienen un comportamiento hacia las personas cordial, entrañable y es utilizado como perro de asistencia a discapacitados.
Historia
El Labrador Retriever llegó por primera vez a Inglaterra en 1820. La variedad más pequeña de los perros de San Juan habría dado origen a diferentes razas de perros cobradores (retriever), entre las que se encuentra el perro labrador retriever. En el siglo XIX los pescadores de la isla de Terranova utilizaban un tipo de perro que les ayudaba en sus labores, este reina como el cazador montañés por excelencia. Con el tiempo, algunos de estos ejemplares viajarían hasta el Reino Unido.
En las dos primeras décadas del siglo XX se establecieron en Inglaterra las bases morfológicas de la raza, tal y como la conocemos hoy en día. En esa época ya existían en Inglaterra varios retrievers registrados en el Kennel Club.
En el año 1930, el tercer conde de Malmsbury importó varios perros de Terranova. Se le reconoce el mérito de haber sido fiel al tipo, a fin de preservar en la raza esas cualidades tan apreciadas en el Labrador Retriever.
Los labradores fueron exportados a Estados Unidos durante la primera guerra mundial. La segunda guerra mundial tuvo consecuencias desastrosas para esta raza, al igual que para todas las demás razas, y la crianza de perros se vio relegada a un plano menos que secundario.
Después de la segunda guerra mundial el labrador empezó a cobrar popularidad. Poco a poco fue demostrando sus grandes cualidades como perro de caza, pero lo que le valió la mayor popularidad fue su buen carácter sumado a su apariencia agradable.
Obesidad
Los Labradores fácilmente pueden sufrir sobrepeso, la falta de actividad es también un factor contribuyente. Un labrador saludable debe mantener una cintura de reloj de arena muy ligera y estar en forma, en vez de grasa o pesado. El exceso de peso está fuertemente implicado como un factor de riesgo en el desarrollo posterior de la displasia de cadera o de otros problemas en las articulaciones y diabetes, y puede también contribuir a reducir la salud en general cuando son mayores. La osteoartritis es común en los labradores mayores, especialmente con sobrepeso.
Carácter
El Perro Labrador Retriever es disciplinado, pacífico, manso, amigable, tranquilo, alegre y no agresivo, son perros que adoran a las personas. Cuanto más tiempo pasen junto a ellas, más felices estarán. Los labradores son perros cobradores, lo que hará que te alcancen cosas que estén tiradas por tu casa. Suelen ser pacientes con los niños, y mascotas maravillosas. El labrador no es un perro guardián. Podrían ladrar para dar aviso, pero por lo general nunca actuarán con mayor agresión. Es una raza de perro inteligente y sensible.
Es muy adecuado como perro de familia ya que es obediente, dócil y se hace amigo de los niños muy fácilmente.
Buen nadador, vive feliz en zonas donde el mar está próximo.
Es confiado, inteligente y se adapta a casi cualquier ambiente. Le gusta mucho llamar la atención y necesita sentirse parte de la familia. Es fácil de entrenar y acepta con entusiasmo todo tipo de tareas, pero para que aprenda correctamente estas tareas es necesario su entrenamiento desde una edad muy temprana.
Caracteristicas fisicas
El Labrador Retriever es un perro corto y sólido, con respecto a la alzada, para los machos, la altura a la cruz se encuentra entre 56 y 57 centímetros, para las hembras, entre 54 y 56 centímetros.
El peso de los machos debe estar entre los 27 y los 34 kilogramos, las hembras entre los 25 y los 32 kilogramos.
Tiene la cabeza robusta y afilada, trufa ancha, dentadura en tijeras, ojos marrones o avellana, de expresión inteligente, orejas colgantes bien plegadas a la cabeza, cuello potente, la cola, está totalmente recubierta de un pelo especial, corto y denso (cola de nutria), extremidades de buena osamenta, pelo denso y puro, sin ondulaciones, con subpelo resistente al agua, posee además membranas interdigitales (tipo pato) que le sirven como remos en el agua.
El pelaje es corto, muy denso y sin ondas, lo que da una sensación de extrema dureza al tacto. Los colores admitidos son el negro, el amarillo y el chocolate. El negro es el más abundante, debe ser completamente negro, sólo se admiten unos pocos pelos blancos en el pecho, algunos ejemplares nacen con unos pelillos blancos justo en la parte inferior trasera de las patas, sobre todo de las delanteras, el color de los ojos en los negros será marrón o avellana. El amarillo abarca desde un crema muy pálido hasta un color rojizo similar al manto de los zorros y un mismo ejemplar presentará una variación en el tono, sobre todo en orejas y espalda, así como en los negros, se admitirán unos pelillos blancos en el pecho, el color de los ojos será marrón o avellana, se debe prestar atención a una buena y oscura pigmentación en labios, párpados y nariz, ésta puede perder color durante el invierno o en las hembras durante el celo. El chocolate variará del chocolate con leche claro hasta el chocolate más oscuro, son muy poco frecuentes los ejemplares de este color.
Uso como Perros de asistencia
Esta raza es disciplinada, mansa, tranquila, pacífica, obediente y dócil pero, sobre todo, es muy inteligente. Se presenta como una de las razas seleccionadas para ayudar a personas con discapacidades físicas o auditivas es decir como perro Lazarillo:
Ayuda a discapacitados tanto a tirar de una silla de ruedas como a ir al cuarto de baño, vestirse y hacer llamadas de emergencia con teléfonos especiales.
• A personas con problemas auditivos.
• Tratan con ellos a niños y adultos con problemas psicológicos o problemas para relacionarse.
• Como perro policía o bombero para rastreo humano o de drogas.
. Son los denominados perros de asistencia.
Dentro de este mismo campo de asistencia hay que destacar el papel de los perros-guía, especialmente entrenados para guiar a los invidentes por las calles. Las razas más utilizadas para este fin son, además del Pastor Alemán, el Labrador y el Golden Retriever. Los perros ‘lazarillo’ consiguen evitar que sus dueños corran determinados peligros, como el de ser atropellados. Además, a estos animales se les suele enseñar los caminos más habituales que han de recorrer para que no se pierdan y sean ellos quienes guíen a los dueños.
Frecuentemente, son entrenados para la detención de bombas, incendios, para búsqueda y rescate. El Labrador Retriever tiene un buen olfato, es fácil de educar y tiene buen carácter.
Temperamento y carácter del perro labrador retriever
Una de las características más notables del labrador es su carácter. Debido a su apariencia amigable y su carácter excepcionalmente sociable, esta raza canina ha sido la más popular del mundo por más de una década. El perro labrador suele ser muy amigable con personas y con perros, pero debe ser socializado correctamente cuando aún es cachorro. Un labrador retriever correctamente socializado suele ser una excelente compañía para los niños.
Además, la estabilidad de carácter de estos perros los ha convertido en grandes socios de la humanidad, colaborando como perros de rescate, de terapia, de asistencia y mucho más.
Muchos labradores tienden a acercarse impetuosamente a otros perros, y esto puede causar conflictos con perros desconocidos. Sin embargo, el labrador retriever no es afecto a las peleas y normalmente las evita, aunque puede meterse en problemas por su ímpetu y energía.
A pesar de sus grandes cualidades, el labrador retriever tiende a solicitar atención frecuentemente. Es importante educarlo desde cachorro para evitar problemas de búsqueda excesiva de atención y de ansiedad por separación.
Carácter suave, equilibrado y familiar
Se trata de un perro muy inteligente y dotado de un carácter suave y equilibrado que lo lleva a encariñarse con su hogar. Además, está sumamente capacitado para convivir con niños, y es cariñoso y obediente.
Aunque su raza es más apropiada para la vida en el campo que en la ciudad, el Labrador Retriever va cobrando día a día más adeptos por la multitud de cualidades que le confieren el carácter de un auténtico perro de familia.
Es noble, fiel y siempre está pendiente de sus dueños. El único problema que tiene es que es una raza que necesita compañia.
Cuidados
A diferencia de otras razas de perros cuyo manto necesita múltiples cuidados, al Labrador bastará con cepillarle una sola vez a la semana para que su pelo se mantenga limpio.
El pelo posee dos capas de, un pelaje interno suave y un pelo exterior duro que les sirve de protección.
El pelaje del Labrador no necesita una atención constante. No es necesario que le bañes regularmente, ya que el champú canino tiende a secar los aceites naturales del pelo. Estos aceites desempeñan una protección contra el agua, e incluso rechazan la suciedad. Mantener limpios los ojos y las orejas o, cortar sus uñas son cuidados básicos que necesitan todos los animales.
A diferencia de otras razas más tranquilas, el Labrador necesita correr y hacer mucho ejercicio todos los días, es un perro que necesita acción y le encantará disfrutar de su dueño mientras corre y juega en la calle.
Salud y cuidados
Algunas enfermedades relativamente frecuentes en estas razas son: displasia de cadera, displasia de codo, problemas de la vista y obesidad. La displasia retinal y la atrofia retinal son problemas habituales en esta raza. Es conveniente que cuando nazcan los perros se les haga un reconocimiento oftalmológico. También los canes que tienen las orejas colgantes son muy propensos a sufrir infecciones.
El perro labrador puede habituarse a vivir en un piso pequeño si se le proporcionan los paseos y el ejercicio suficiente.
Lo ideal, es que reciba tres paseos diarios para poder ejercitarse y socializar. El juego es muy importante para esta raza y es necesario que juegue con otros perros. De ser posible, es bueno que pueda nadar de vez en cuando, ya que esta actividad está inserta en sus instintos.
El ejercicio también es necesario para que no aumente de peso. El labrador tiene predisposición a la obesidad y no es recomendable darle comida en exceso (pero tampoco hay que matarlo de hambre). No se le debe dejar lleno el recipiente de comida todo el día.

