Tipos de agresividad canina y modos de reducirla

Posted enero 19th, 2010 by admin

Los perros malos no nacen, no hay una mutación genética en ciertas razas que los haga convertirse en asesinos de humanos o volverse locos y atacar a su dueño. Los perros malos son creados, usualmente por la gente que los cría, y aunque menos comunmente, también por criadores “profesionales” que se dan a la tarea de potenciar el comportamiento agresivo e inestable de algunos perros, ya sea deliberadamente o hasta sin querer.

Existen 4  tipos de agresividad

Dominante: cuando un cachorro gruñe y muestra los dientes ya  sea por acercarse  a su comida  o por coger sus juguetes es posible que genere problemas en un futuro.
Lo más probable es que este tipo de perro, llegue a convertirse en un animal problematico. Tratará por todos los medios de tomar el mando de la casa. Descártelo de inmediato. Si ya es propietario de uno de estos perros, lo primero que debe hacer para conseguir el control sobre él, es hacerle notar quién manda en casa pero nunca con agresividad, si usted se encuentra en esta situación, hágase asesorar por especialistas

Territorial: puede verse como un tipo de dominación. El perro mira todo como si fuese de su propiedad. El perro verdaderamente dominante puede llegar a pensar que necesita hacer saber a los demás lo que posee, pero en la mayoría de los casos solo va a defender su propiedad de forasteros. El ejemplo perfecto se da con el cartero: el cartero se acerca y el perro ladra. El cartero deposita el correo y se marcha. El perro piensa que el cartero se aleja porque él (el perro) le ladró. Mediante la repetición aprende que si ladra a esta persona, se marchará. Algunos perros aprenden que si ellos ladran muy agresivamente la gente saldrá más rápido.

El control de la agresión territorial comienza con colocarse usted mismo como el líder de la manada. No debe permitir al perro pensar en el jardín posterior como en su jardín posterior. Es en este punto donde un buen entrenamiento de obediencia es fundamental, para posteriormente enseñarle defensa sólo en el caso que sea necesario, así evitaremos que el animal muerda a nuestras visitas, familiares, etc.

Miedo: Los mordedores tímidos son casi siempre perros que tienen temperamentos débiles y nervios pobres. Mucha gente, erróneamente, confunde a los mordedores tímidos con perros de los que se ha abusado a una edad temprana.
La cuestion  es que la mayoría de estos perros no se hicieron tímidos, sino que nacieron tímidos. Si usted es propietario de un cachorro tímido, la solución comienza con socializar al perro. Llévelo con usted a todos los sitios donde vaya, asegúrese de poderlo controlar cuando se le ponga en una situación límite, si muestra miedo, cálmelo, muéstrele que no hay nada de que tener miedo.
Una de las cosas que hacer con perros que son tímidos, es establecer jornadas de entrenamiento que construyan la confianza y la seguridad. La obediencia entrenada y la socialización son las mejores soluciones para la mayoría de los perros tímidos.

Predatoria: Algunas razas de perros son más propensas a este tipo de agresión que otras. Estos tienen un gran instinto de caza y perseguirán instintivamente algo en movimiento. Esto puede ser desastroso si la presa  es un niño que corre. Nuevamente, lo más efectivo para controlar esta forma de agresión es la obediencia, entrenando con énfasis el ejercicio de “echado o down” y la llamada.
El resultado final es que usted deba ser capaz de parar a su perro si él persigue a alguien o algo. Puede aumentar el control sobre su perro en ejercicios de juego haciendo al perro que se eche antes de permitirle que persiga una pelota tirada (usando una cuerda larga o collar si es necesario). Le puede arrojar una pelota y cuando el perro esté a mitad de recorrido y vuelva para devolverle la pelota, arrojarle otra en sentido contrario. Puede mandar echado a su perro, arrojar un objeto e ir a recogerlo usted mismo antes de arrojar un segundo objeto y hacer que su perro lo recoja a su orden. Todos estos trabajos van encaminados a establecerlo a usted como el líder de la manada y a aumentar su control sobre el perro.
Lo que no se debe hacer al enfrentar a un perro:

  • Salir corriendo si un perro se dirige a nosotros (al hacerlo estimulamos el instinto de caza del perro). Debemos permanecer quietos intentando mostrarnos tranquilos, mostrar las palmas de las manos en gesto claramente inofensivo. Al mismo tiempo debemos hablarle con voz tranquilizadora.
  • Intentar escapar de un perro que nos persigue cuando hacemos ciclismo o corremos. El mismo caso anterior; parar la marcha y proceder de igual forma.
  • Meter la mano para tocar o acariciar un perro que se encuentra encerrado o detrás de una reja. Nunca debemos tocar un animal que no conocemos, este podría morder por miedo o por dominancia. Antes de acariciar un animal, debemos estar seguros que es noble o que no se encuentra encerrado o atado.
  • Acariciar el perro de otra persona cuando llevamos el nuestro de la correa.  Con esta reacción podemos provocar, una reacción de competencia o de celos, ya que nuestro perro no entiende que nosotros repartamos el corazón con cualquier otro con el que nos crucemos.
    Lo que si debemos hacer, es de forma controlada, que sean ellos los que se relacionen para después nosotros poder acariciar al nuevo perro conocido.
  • Mirar fijamente a los ojos a un perro y mantenerle la mirada.  Esta acción significa, en el mundo de los cánidos, una amenaza abierta.
  • Meter las manos en una pelea, intentando rescatar a nuestro perro de un agresor.  Actuando de esta forma, es posible que hasta nuestro propio perro nos pueda morder. Pueden no reconocer o discriminar que la mano que le agarra por la espalda es la de su dueño.  La única acción posible para liberarlo de la pelea, es con agua, un palo o la propia correa y que el propietario del otro perro ayude a separarlos.
  • Tensar la correa cuando nuestro perro estando atado se sube de tono mostrándose agresivo hacia otro perro o hacia una persona.  Al retener al perro con la intención de controlarle, el efecto que producimos es un aumento de la agresión. Para actuar correctamente, hacer un manejo adecuado de la correa: Aplicar uno o varios tirones secos y contundentes para acto seguido mantener la correa floja y sin tensión pero cogida firme.
  • Molestar al perro mientras come en su plato. Los perros son protectores con lo que consideran suyo.
  • Tampoco es bueno acariciarle continuamente si se muestra agresivo, ya que lejos de tranquilizarle, le aumentamos la tensión y el nerviosismo.

Acariciarle y relajarle mientras come es algo que debemos de hacer desde que es muy pequeño, además debe ser parte del proceso de educación y obediencia.

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2 Responses to “Tipos de agresividad canina y modos de reducirla”

  1. breenryunsash

    Hola, muy interesante el articulo, saludos desde Chile!

  2. BrainnaGaps

    Hola, muy interesante el post, felicitaciones desde Argentina!

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